FIORINI: “LA VIOLENCIA JAMAS TIENE JUSTIFICATIVO”

septiembre 28, 2020

Quiero expresar mi claro y contundente repudio a los hechos de violencia que se desataron en la noche de ayer en la ciudad de Mar del Plata.
La violencia jamás tiene justificativo, venga de quien venga, y menos aún el ataque contra el patrimonio de los marplatenses, contra un edificio emblemático como lo es la Catedral o un local partidario, lo que constituye una afrenta a los valores de fe, justicia, pluralismo y democracia que deben ser respetados en nuestra sociedad.

dr-fiorini

Nos solidarizamos con quienes sufrieron las agresiones, con los comerciantes y los vecinos que padecieron los ataques injustificados. La falta de planes de contingencia para prever hechos de estas características en eventos masivos fue evidente, y como siempre quien termina siendo afectado por la ausencia de seguridad es el ciudadano honrado.

Nos preocupa asimismo la imagen de una Mar del Plata con roturas, descontrol, suciedad y violencia en medio de un fin de semana largo, donde todos los medios del país ponen foco en nuestra ciudad. Así no se promociona el turismo que necesitamos cuidar.

Frente a lo sucedido se hace evidente la inexistencia de un orden mínimo y de fijar normas para que los marplatenses podamos estar tranquilos. Para ello debe haber planificación y sentido común frente a este tipo de encuentros multitudinarios, cosa que faltó. Hay que tener la decisión de proteger los espacios públicos, las propiedades, las instituciones, las personas. Es misión indelegable del estado y responsabilidad de las autoridades.

Lo que padecimos es triste y muy doloroso: muestra errores de los gobiernos nacional, provincial como municipal, por la apatía y falta de previsibilidad que manifestaron ante la necesaria protección de la ciudad y el Bien Común. Ahora deberán hacerse las denuncias y solventar las reparaciones, pero siempre es mejor anticiparse y actuar previamente.

Quienes gobiernan deben estar al frente de la seguridad con un plan integral donde el que viole la ley y el orden sean sancionados, fomentando buenos ejemplos y una educación sustentada en valores y en el respeto. Eso es que el poder sea servicio público.

Lucas Fiorini