VISIÓN ESTRATÉGICA

PARA EL DESARROLLO DE NUESTRA CIUDAD

La pregunta que debe responder todo político es para qué está en esta actividad. Parece una pregunta obvia, pero sin una respuesta clara, tan convincente que mueva al mayor de los sacrificios para luchar por ella, no hay auténtico estadista ni equipo que pueda regir rectamente los destinos públicos.

Sin norte no hay estrategia ni vocación honesta por el Bien Común. Creo que Mar del Plata precisa de una dirigencia con vuelo que sepa qué rumbo estratégico imprimirle, qué hacer y hacia donde llevarla, que distinga lo principal de lo circunstancial y lo esencial de lo secundario, que busque el desarrollo integral de todos a través del diálogo y el respeto, que no quiera el fracaso ajeno sino que las cosas se hagan honestamente, con sentido común y buena gestión.


Mar del Plata: Realidad y Perspectiva

Es una ciudad con un gran potencial
No ha perdido su belleza única ni su calidad de capital turística, con su atractivo natural de playas, sierras y un puerto ubicado estratégicamente en una de las zonas con mejores condiciones de productividad del País.

Está actualmente estancada y apagada
Convive con estructurales récords de desempleo e inseguridad y con la compartida sensación de estar con un “freno de mano puesto”.


Mar del Plata puede rápidamente volver a ser una ciudad de progreso, pleno empleo, ingresos altos, buena calidad de vida para todos sus habitantes y reubicarse como atractivo indiscutido de toda la Nación.

Necesitamos

Claridad en la visión
Tener un acertado diagnóstico y una correcta respuesta sobre los ejes en los que hay que trabajar.

Determinación en la misión
contar con una suficiente voluntad del poder, con el acompañamiento de la ciudad, para llevar adelante los cambios necesarios.

Honestidad ejemplar en sus ejecutores, sin la cual todo plan se frustra.

Propuesta

Algunos ejes centrales para un gobierno diferente

Producción, Inversión y Empleo

Mar del Plata sufre de un desempleo alto y crónico, con el triste privilegio de encabezar sistemáticamente los índices nacionales. La ausencia de trabajo viene acompañada de nefastas consecuencias: amplia marginación y pobreza, salarios bajos, problemas sociales agravados. Una ciudad con más de 100.000 personas fuera del sistema es inviable: nadie puede realizarse en una comunidad que no se realiza. Sin embargo, la corrección del grave problema que nos aqueja es factible por las condiciones favorables propias de nuestra ciudad. Mar del Plata cuenta con la posibilidad de dar una respuesta efectiva y real a este flagelo a partir de uno de sus pilares fundamentales: el puerto, gran ventaja comparativa de nuestra ciudad que hay que convertir en competitiva.

Nuestro puerto nos vincula rápidamente con vías de comercio internacional, contando con materia propia de exportación (además de las abundantes riquezas de la región pampeana que nos rodea, de la que deberíamos ser su salida natural) valuada en millones de dólares: recursos pesqueros (con una fenomenal industria integral y vinculada en tierra y mar), producción frutihortícola excepcional y las variadas industrias particulares que nos distinguen, incluyendo posibilitar de manera concreta el despegue de un parque industrial que sea verdaderamente atractivo para la recepción de empresas, en particular exportadoras, que vengan a instalarse entre nosotros (aprovechando también la presencia en Mar del Plata de universidades y una amplia población con favorables y múltiples disposiciones, esto es, con un gran capital humano).
El shock de inversiones productivas que necesitamos se alcanzará si entendemos la centralidad que tiene para Mar del Plata contar con un puerto en buen estado de forma permanente y con condiciones de servicio ampliadas. Para ello proponemos afectar el 5% del presupuesto municipal en esta estratégica área, a fin de acelerar el desarrollo productivo concreto que necesitamos de manera urgente.

Un flujo económico como el que puede brindarnos un puerto funcionando en plenitud implicará para la ciudad la creación de más empresas, más inversiones, más negocios, más emprendimientos, más empleo, lo cual otorga a la vez la posibilidad de contar con más ingresos genuinos para las arcas del estado municipal (sin seguir recargando las castigadas espaldas de los actuales contribuyentes), permitiendo atender con más recursos (por tanto de manera efectiva y no sólo con anuncios y discursos) las falencias públicas que hoy tiene la administración gubernamental en cuestiones que deben ser bien provistas por el estado y hoy son deficientes: seguridad, salud, educación, alumbrado, transporte público, limpieza, asfaltado…

Seguridad

Mar del Plata se ha convertido en una de las capitales del delito. Para nosotros hay que trabajar sobre las causas, no sólo sobre los efectos: por eso nos preocupa el desarrollo de la ciudad y la generación de oportunidades para todos, y contar con los recursos suficientes para atender las amplias demandas en educación y contención social que se requieren.

Una gran ciudad sin empleo y desarrollo es un caldo de cultivo ideal para la instalación del delito organizado, incluyendo las redes de narcotráfico. Hay que prevenir y anticiparse, para que no se agrave aún más la situación preocupante que estamos viviendo. Pero, a la par, también creemos que no podemos dejar al trabajador, al ciudadano de a pie, al vecino honrado desamparado y a merced de los delincuentes, y por eso el peso de la ley, la justicia y el estado debe recaer sobre el que infringe el derecho, para combatir en todos los frentes el delito, que es una dolorosa realidad y no una mera sensación.

El Municipio se desentendió de esta fundamental materia hasta el año pasado, perdiendo un invalorable tiempo de adelanto en la gestión (hay ciudades con logros en el área pero hace más de 10 años que empezaron a trabajarlo…), y esperamos sepa aprovechar las excelentes experiencias practicadas con éxito en ciudades como San Miguel, donde se priorizó la respuesta concreta y contundente frente al delito con recursos y dedicación por parte del gobierno local. Una firme política de seguridad que dé respuestas efectivas puede llevarse adelante con 10% del presupuesto municipal. No es una utopía, es algo realizable si hay un plan integral, dirigido por expertos, con financiamiento y voluntad política de implementarlo y sostenerlo en el tiempo.

Educación y Salud

Es central para alcanzar una real igualdad de oportunidades y para formar en los valores que tanto necesitamos recuperar el contar con una oferta educativa pública masiva de calidad que acompañe adecuadamente el esfuerzo de las familias. Lamentablemente y en paralelo vemos cómo se ha deteriorado la educación en estos últimos años.

Y a la vez sabemos de la particular experiencia que tiene nuestra ciudad frente al resto de las ciudades bonaerenses contando con un importante sistema de educación municipal, el cual ha sido un legítimo motivo de orgullo para los marplatenses por la calidad de su servicio. Queremos fortalecer y ampliar este sistema ejemplar, propiciando a la vez un avance mayor en el involucramiento de directivos, docentes y padres -con más herramientas concretas de trabajo y decisión en sus manos-, confiándole crecientes facultades y recursos a la propia comunidad educativa.

Vamos a plantear que los recursos que se mal utilizan en la Provincia se envíen a la ciudad para solucionar de fondo el problema estructural que aquí se sufre. El sistema educativo necesita una reforma profunda para que vuelva a ser ejemplar. Creemos en la comunidad y la familia, y hay que retomar el incentivo al mérito, al esfuerzo, al estudio, al respeto, a la enseñanza integral de contenidos y buenos valores, a una integración real y no sólo declamativa.

Con respecto a la salud, queremos hacer hincapié en lo básico y cotidiano, para que por faraónicos proyectos no se termine desfinanciando lo esencial: hay que mejorar y aumentar los centros de atención primaria en los barrios, tanto en cantidad como en horario, prestaciones y profesionales que lo atienden. Esta es la prioridad del vecino de hoy: guardia pediátrica y demás demandas básicas que tanto se requieren cubrir y es una solicitud barrial permanente. Y se ayuda además a descomprimir los colapsados sistemas actuales, los cuales podrán mejorar de manera efectiva la reorientación de sus recursos, que así se hace posible. En salud lo primero es la prevención.

Construcción

Otro punto muy importante para el crecimiento y empleo marplatense es la posibilidad que brinda alcanzar un gran desarrollo inmobiliario, si está bien orientado y es incentivado de forma inteligente.

Mar del Plata convive con un Código de Ordenamiento Territorial antiguo y obsoleto, que termina funcionando por excepciones (con el peligro de corruptelas que ello conlleva) y que no ayuda a explotar nuestro potencial. Vamos a desplegar las múltiples posibilidades sustentables que tenemos. Hay que pensar grandes desarrollos en este campo enmarcados en políticas de inversiones de calidad real, que cuiden y amplíen el atractivo de nuestra belleza innata.

Turismo

Hay que trabajar sobre las cuestiones que aún no se han explotado, potenciando y ampliando las ofertas de este sector. Así, por ejemplo, necesitamos un puerto dragado en su totalidad y en condiciones de pleno funcionamiento, que permita la recepción de cruceros (conjuntamente con la promoción fuerte y efectiva del turismo y deporte náutico). Debemos atraer más turismo de alto nivel adquisitivo, desarrollando a la vez y para ello el sur de nuestra ciudad, hoy olvidado en el Plan Estratégico y quizás una de las zonas con más potencial.

Queremos también relanzar nuestra urbe como ciudad de las luces: Mar del Plata necesita publicidad y tiene las condiciones para recibirla de manera masiva, pero ha sido paralizada por un código de publicidad nocivo.
Hay que tener, a la vez, un gobierno municipal con fuerza suficiente para exigir y alcanzar concretos compromisos de los ejecutivos provinciales y nacionales que nos permitan una mayor y mejor accesibilidad de visitantes a nuestra ciudad, que incluyen la vuelta del tren, más vuelos directos y una vía más en la autopista a Buenos Aires.

Reordenamiento Municipal

Compromiso con tres ejes claros: razonabilidad en la administración y equilibrio en el gasto público; alivio de las regulaciones y cargas impositivas al vecino, al comercio y a la industria; y presencia efectiva del estado en sus funciones indelegables y en toda la ciudad.

Hay que reorientar prioridades y funciones, siendo prudentes en lo que se refiere a nuevos ingresos, sabiendo que el tiempo juega a favor si se toma una política sensata en este tema. También debemos tener presente que la excesiva presión fiscal de tasas y contribuciones exigidas por el estado municipal -y las interminables regulaciones de distinta índole- terminan afectando el desarrollo económico de la ciudad, pues así se alejan muchas veces inversiones, desalentando la creación de riquezas y empleo genuino, y se termina bajando el nivel de actividad económica.

Descentralización

El paradigma históricamente relegado que debemos materializar en nuestro País y Provincia consiste en el rol fundamental que deben tener los municipios para la gestión de las responsabilidades públicas, superando paternalismos y haciendo realidad el principio de subsidiaridad. Los municipios pueden hacerse cargo con responsabilidad concreta de los recursos económicos que hoy se dilapidan en las capitales, para gestionar localmente, de frente a quienes son los principales afectados y protagonistas y sus destinatarios directos: los vecinos.

Por eso propiciamos la descentralización real que debe darse en nuestro municipio: las delegaciones, las sociedades de fomento, las comunidades educativas, deben tener más recursos, autonomía y posibilidades de trabajar lo que ellas mismas puedan y quieran hacer. Su financiamiento debe ser automático (no con grandes dilaciones tal como actualmente sucede con el presupuesto participativo), normado (no clientelar ni discrecional/arbitrario) y suficiente (no mendicante).

Hay una Mar del Plata pujante, diferente y desarrollada que podemos lograr y nos disponemos alcanzar.

Es una esperanza fundada, y estamos al servicio de ella.